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Willy Lebrón, el pitcher de la selección dominicana demostró anoche por qué el Licey, lo escogió en una segunda ronda del draft de novato en el béisbol invernal. Lebrón, llevaba anoche al equipo de Cuba, sin hits ni carreras hasta que en la parte baja de la sexta entrada con dos outs, se produjo un error del campocorto criollo Henry Mateo, con rodado fácil.
El tercio del inning se desarrolló así: Frederich Cepeda pegó hit, Alfredo Despaigne sacó un machucón que se le fue al torpedero Henry Mateo, donde terminaba la entrada y entonces, como detrás del error viene el hit, Yulieski Gourriel impulsó la primera con un sencillo.
Alexei Bell impulsó luego a Despaigne y Gourriel con un doblete, para colocar el juego 3-0. Dominicana venía de vencer dos veces a Cuba en el Pre mundial disputado en Puerto Rico y el choque de anoche en el estadio Rico Cedeño de Chitré en la provincia panameña de Herrera se tornó en un duelo monticular entre Willy Lebrón y el cubano Miguel González.
El dominicano conocido de la afición porque jugó en la liga nacional panameña se llevó todo el tiempo los aplausos de los locales. Los cubanos dispararon en total 4 hits, mientras que los dominicanos dieron tres, pero su defensa fue que los enterró. González (1-0) lanzó siete episodios de tres hits y cinco ponches.
El relevista Yadier Pedroso sacó los dos últimos innings para apuntarse el salvado. Las tres carreras de Cuba, fueron sucia, pero valen igual que las limpias. Esta fue la segunda y bien celebrada victoria de Cuba en la Copa Mundial de Béisbol y la primera derrota para República Dominicana.
Los cubanos archivaron así su victoria 21 en 26 desafíos ante los quisqueyanos en la historia de estas competiciones y, de paso, tomaron desquite de los dos reveses sufridos ante sus adversarios de esta jornada en el pre mundial de hace un año en tierras puertorriqueñas. La principal baza del triunfo de Cuba radicó sin duda en el hermetismo de sus lanzadores, aunque también fueron claves la férrea defensiva exhibida y el oportunismo de los bateadores en el séptimo episodio.
El partido devino electrizante duelo de lanzadores entre los derechos Miguel Alfredo González, por Cuba, y Willy Lebrón, por República Dominicana, quienes mantuvieron en un puño a sus rivales durante los cinco primeros capítulos del choque.
Con esa ventaja 3-0, todo quedó servido para que Miguel Alfredo González obtuviera su primera victoria en la lid, su cuarta en este tipo de certámenes, mientras el derecho Yadier Pedroso se adjudicó punto por juego salvado, al trabajar impecablemente el octavo y noveno episodios, con cuatro ponches recetados.
La actuación de González deslumbró a propios y extraños, pues en siete capítulos mantuvo en todo momento una velocidad crucero superior a las 93 millas por hora, que le permitió ponchar a cinco oponentes y soportar solo tres imparables. Por los ganadores los mejores bateadores fueron Gourriel y Bell, máximos responsables de las carreras del triunfo.
El partido estuvo repleto de impactantes jugadas a la defensiva. La más brillante de todas la protagonizó el inicialista cubano José Dariel Abreu, quien con hombres en tercera y segunda fildeó un rodado a mano limpia y tiró al plato para poner out y abortar la que hubiera sido la primera carrera del encuentro. Con esta victoria, Cuba conservó el primer lugar del grupo B, con foja perfecta de dos y cero, mientras los dominicanos suman un éxito y un revés.
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